Ver

Contenido Principal

LA DIABLA. FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO REGIONAL. VALVERDE DE LEGANÉS.

Historia. Del ayer a hoy.

Nueva edición de la fiesta tradicional “La Diabla” de Valverde de Leganés.

¿Qué es La Diabla? ¿Ha existido siempre?

     Esta fiesta que hoy es reconocida con el distintivo de interés turístico regional, no es de nueva creación. Tiene una larga historia, aunque se desconoce con exactitud su origen. No existen datos documentales en archivos parroquiales ni municipales que nos den alguna pista precisa.

     Se habla de que guarda relación con la rememoración durante años en el mundo católico de la matanza de San Bartolomé.

     Otra posibilidad es que la fiesta tenga relación directa con el Santo de ese día (San Bartolomé), uno de los primeros discípulos en predicar el evangelio. Fue acosado por el diablo con engaños y tentaciones, teniendo que librar una encarnizada batalla en la que el santo salió victorioso. Tal vez, recordando esto, esa noche la tradición enfrentaba de nuevo al Santo con el Demonio (La Diabla).

     Sea como fuere, la tradición cuenta con una historia reciente que remonta a principios del siglo pasado hasta los años 70, según cuenta el testimonio de mayores al recordar su infancia.  Narran como durante todo el año La Diabla estaba encerrada entre los muros de la iglesia o en la torre del campanario, bajo la custodia de San Bartolomé. Cuando llegaba la noche del 23 de agosto, a las doce en punto se escapaba La Diabla. Noche temerosa para los niños, donde trapajos oscuros servían de vestimentas. Las calles poco iluminadas y callejones a oscuras; apenas se podía entrever las sobras de los seres vestidos. Además en la mano portaban algún tipo de palo y se acompañaban del sonido de cadenas o ristre de lastas. Vagaban huidizas a veces, y amedrentadoras y pesadas otras.

     Salían a llevarse niños malos e intentaban abrir las puertas de las casas. Sólo se libraban aquellos hogares  protegidos con la cruz de Caravaca, calaveras o poniendo en el pasillo un monigote fabricado con dos palos o escobas cruzadas, que una vez vestidos y por cabeza una calabaza, daba casi tanto miedo como la propia Diabla.

     Cuando dejo de celebrarse (años 70), la tradición siguió viva en el recuerdo de los valverdeños, por lo que a principios de los noventa un grupo de personas volvieron a resucitar y revivir la magia de aquella noche.

Y es a partir del año 2000, cuando el Ayuntamiento de Valverde y  la Universidad Popular valverdeña trabajan por recuperar esta fiesta, y conseguir el reconocimiento que han alcanzado.

     Actualmente, esta fiesta envuelve nuestra localidad de misterio y magia, transportando al visitante a otra época. La lucha entre el bien y el mal hacen que esta singular fiesta atraiga a pequeños y mayores en los días previos a las fiestas patronales de San Bartolomé.

     El día anterior a la Fuga de la Diabla, se celebra la “Noche de los Bartolos”, muñecos que confeccionan las peñas del pueblo con motivos mágicos y que se exhiben por el pueblo. Además esa misma noche se inaugura el mercado mágico y se lee el pregón en el que se advierte de la fuga inminente de la diabla.

     Durante estos días, nuestro pueblo estará cargado de actividades relacionadas con la magia, el terror y el esoterismo. Talleres, rutas nocturnas, charlas, exposiciones, cine…son sólo algunas de las propuestas que podemos encontrar.